domingo, 24 de mayo de 2009

África: Tráfico de Diamantes

Diamantes de Sangre

“África dolida, costumbres de antaño, búsqueda de la identidad perdida, en cada ardid, cada engaño. En cada lágrima vertida, en cada sueño trunco, una esperanza dormida tras un nuevo abuso”. ¡Vive tranquila!, “la oración del justo es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”.

Quisiéramos comenzar diciendo que este es un tema que ha calado hasta lo más profundo de nuestras almas, aún no podemos comprender por qué hay tanta violencia, tanto abuso, cuántas lágrimas derramadas y ¿para qué? Si finalmente la vida sigue su curso y el daño ya está hecho, pero aún queda la esperanza de que esos obscuros corazones algún día puedan pintarse de blanco; sin embargo, el presente dice otra cosa, tomar como soldados a pequeños niños y aislarlos, muertes de un millar personas; y la utilización de tácticas de terror, como la amputación de manos y brazos entre los civiles.

El Tráfico de Diamantes consiste en el intercambio de diamantes por armas, estas piedras preciosas son las que costean las guerras en África. El tráfico ilegal de diamantes mueve miles de millones de dólares al año y la mayor parte de ese dinero es para la compra de rifles de asalto, lanzacohetes, municiones, etc. Así también, se contratan mercenarios, se pervierten gobiernos y se crean golpes de estado.

La venta de estos diamantes ilegales es muy práctica y sencilla, dado el tamaño de las piedras que no logran ser detectadas en ningún aeropuerto y se pueden cambiar fácilmente por dinero en efectivo. Hay muchos países que terminaron en cenizas tras guerras civiles por el control de las minas de diamantes. Los “diamantes de Sangre” han financiado guerras que han acabado con la vida de millones de personas en Angola, Sierra Leona, Liberia y República Democrática de Congo.

De este punto quisiéramos destacar que Sierra Leona es el país más pobre del mundo a raíz de estas guerras. Es ahí donde la guerrilla del Frente Revolucionario Unido (FRU) por más de once años se enfrentó a una guerra civil con las fuerzas gubernamentales por el control de los campos de diamantes. Estos dos eran una banda de criminales que cometieron las peores barbaridades en contra de la población civil.

Por otro lado, la mayoría de las compañías más importantes dueñas de las minas, han sido acusadas por varios grupos de derechos humanos, por hacer negocios con diamantes ensangrentados, esto quiere decir que son diamantes fruto de la violencia, la explotación o botín de guerra en África.

Otro punto que nos gustaría destacar es que a raíz de esta situación, se creó una película protagonizada por Leonardo Di Caprio sobre el tráfico de diamantes, ante lo cual estas compañías gastan millones de dólares en publicidad para luchar contra este guión; ya que la película explica cómo el contrabando de estas piedras hermosas han financiado los más brutales conflictos africanos, ante esto los comerciantes se encuentran en jaque, conscientes de que esta película les pude hacer mucho daño. Por su parte el Consejo Mundial de Diamantes manifestó su molestia con la productora de “Diamante de Sangre”, ya que ésta escogió la época de navidad para el estreno de la película, momento en que se venden más joyas. Anular los efectos de la película les está costando millones de diamantes; de hecho la asociación batalló hasta el final para que en los títulos de crédito de la cinta apareciera su versión; sin embargo este intento fue fallido, pero han luchado por lavar su imagen. ¿Es posible que quieran desentenderse de este tema tan lógico, queriendo cambiar versiones, en vez de reconocer los errores y rectificar la acción como hombres pensantes y con sentimientos que somos?

Bueno hay que dejar en claro que desde África viene el 70% de los diamantes del mundo, siendo así uno de los principales motores de la guerra en este lugar el “Contrabando de Diamantes”. Lo favorable hoy en día es que el sistema exige a los países africanos la exportación de estas piedras preciosas con una certificación de “libre conflicto”, ante lo cual los países que importan tienen el compromiso de adquirir diamantes certificados.

Finalmente y a pesar de esta certificación “detrás de los destellos de un diamante se esconde la tragedia de millones de africanos, logran financiar la guerra y también provocar la muerte de miles de personas, la esclavitud en las minas, y el tráfico de armas; estos son diamantes ensangrentados fruto de la violencia”.

lunes, 4 de mayo de 2009

Hamid Karzai

Hablar de Hamid Karzai, involucra muchos aspectos, tanto sociales, políticos y económicos, es por esto que es favorable y muy importante conocer a grandes rasgos la historia y/o procesos que ha vivido Afganistán.
Éste es un país que no tiene salida al mar, ubicado en el corazón de Asia. Desde siempre ha sido inestable, y esto se debe fundamentalmente a que se encuentra inmerso en una guerra constante, debido a que sufre atentados terroristas por parte de los Talibanes y por Al Qaeda.
En la frontera de Afganistán y Pakistán es donde este último prepara sus atentados terroristas y demás; sin dejar de mencionar que ha habido también atentados suicidas.
Por otro lado, Afganistán es un país extremadamente pobre, con una alta dependencia en la agricultura, ya que la mayor parte de la población trabaja en el sector agrícola cultivando cereales, frutos secos y algodón.
La mayoría de la población sufre de insuficiencia de comida, vestido, vivienda, atención médica, y otros problemas; sin dejar de mencionar que dos tercios de la población viven con menos de dos dólares al día, de hecho la esperanza de vida es de 43 años; todo esto empeorado por operaciones militares e incertidumbre política.
La economía afgana tiene muy bajo desarrollo debido a la situación de guerra permanente, a la falta de un gobierno central y a la desintegración de la sociedad en grupos tribales. Otro punto importante es que Afganistán es el principal productor ilegal del mundo de la flor de amapola adormidera, más conocida como opio, y a pesar de la labor de la comunidad internacional y el gobierno de Karzai, la dependencia del opio sigue en aumento. Sin embargo, los afganos se muestran orgullosos de su país, su linaje y soberanía.

Hamid ebn Abdul Ahad Karzai; nace en el pequeño poblado de Karza de ahí viene su apellido; hombre de carácter relajado y sutil; nace el 24 de diciembre de 1957, asume como presidente de Afganistán el día 7 de diciembre de 2004. Habla Francés y Dari. Recibió formación secundaria en Kabul, antes de iniciar la carrera de Ciencias Políticas. Musulmán, perteneciente a una familia de etnia pastún de gran influencia; su cónyuge es Zeenat Karzai. Su religión es el Sunismo y su partido político es el independiente. Por otro lado, su profesión es Empresario Hostelero teniendo prósperos restaurantes afganos en Chicago, junto a su familia. Luchó durante la guerra en Afganistán contra el ejército soviético en la década de los 80; y participó en el gobierno afgano durante 4 años.
El 2 de noviembre de 2004 hubo elecciones presidenciales, promovidas por EEUU. Karzai fue proclamado vencedor de las misma, con un 55,4% de los votos dentro de un gobierno de coalición. Siendo el máximo representante del poder central, en la práctica su autoridad sólo es efectiva en la capital Kabul y ciertas áreas controladas por las fuerzas internacionales. La escasa capacidad del ejército afgano y el dominio en la mayor parte del país de los diferentes "señores de la guerra" hacen difícil ejercer una autoridad efectiva en todo el territorio afgano.
Se dice que su gobierno se ha caracterizado por permitir total libertad de acción de las tropas estadounidenses, localizada en el país, en un clima político y social caótico causado por la insurgencia fundamentalista.
Muchos dicen que el gobierno de Hamid es precario e inestable, ya que parece más alcalde de Kabul que un verdadero jefe de estado; además de la falta de seguridad y control a lo largo del territorio afgano, hace que varios duden que sea capaz de consolidar un gobierno con un futuro régimen democrático.
La debilidad de Karzai es que nunca ha sido un líder territorial en Afganistán y probablemente es una de las pocas figuras que hoy no tiene su propio ejército. Además de que se le califica corrupto, y las acusaciones de tráfico de drogas y armas de su hermano Ahmed Wali Karzai, ha resentido su imagen.
Karzai tiene por delante asentar la paz e imponer el imperio de la ley; revertir la tendencia sangrienta, profundamente arraigada ya, al fanatismo y la división territorial; reconstruir un país, de por sí nada favorecido por la naturaleza, arrasado y depauperado tras casi 24 años de guerras; asegurar el retorno a sus hogares de los tres millones de refugiados desde Pakistán, Irán y la propia Afganistán; erradicar el cultivo de opio (del que Afganistán es el primer o segundo productor mundial), una tarea que él mismo se ha impuesto; y, en coherencia con su nacionalismo afgano, elaborar una diplomacia que permita relaciones constructivas con todos los países de la región, sin injerencias pero atendiendo todos los intereses cruzados por cuestiones de economía y seguridad.
Por otro lado, la posesión de Afganistán es clave para el dominio del gas, petróleo, oro y el algodón.
Es por esto que Afganistán cuenta con el apoyo de las potencias, entre ellas EEUU, país que desea combatir el terrorismo y reconstruir el pueblo afgano; sin embargo, si ya por cinco años y más Hamid Karzai, no ha sido capaz de estabilizar el país, ¿será posible que lo haga en el próximo gobierno, donde ya se ha inscrito?